Daniel ha besado por primera vez a una chica.
Ha sido un beso nacido de los celos. De la rabia. A Daniel le ha dado asco besar a esa chica pero en ese momento tiene que disimular además le da rabia ver a su amado con su familia pero siente que ha hecho daño a Leandro y eso me gusta.
--no vuelvas a hacer eso --le dice Claudia al separarse al instante .
--perdón, no me pude resistir --miente él.
Daniel no sabe cómo justificar ese beso que se ha producido para molestar a su amante, un hombre casado y con una hija. Claudia se lo ha tomado como si fuera un beso de una amiga pero le deja claro que:
–no me decepciones. Creí que eras diferente. No como los otros que solo quieren sexo. Veía en ti una amiga.
A Daniel le duele darse que esa chica se ha quedado con él pues lo ve como un joto, como una chica y eso le da mucha rabia. También tiene el corazón roto. Daniel no deja de mirar de reojo a Leandro. Está celoso al ver a Leandro con su mujer. Leandro no da crédito a lo que ha visto. Le duele, está herido. Si había algo que tenía seguro es que Daniel era joto y que lo quería a él, sólo a él y no estaría con nadie más. Siente una gran herida en su orgullo. Y él que hasta entonces llevaba a la niña se la pasa a su esposa. Se tambalea de la sorpresa.
--¿¿¡te sientes bien??¡¡ --le pregunta Perla.
Y él sin dejar de mirar a Daniel y a Claudia dice:
--¿¿que?¿cómo?¿que pasa?
--eso digo yo... ¿¿que te pasa? ¿que ves tanto a ese chico?
Leandro trata de disimular:
--¿¿de cual chico me hablas?
--No sé... a ese que miras... ¿es de la colonia, no? Su cara me suena... ¡¡ah, es el hijo de la señora de la tienda de comida, ¿verdad? ¿vamos a saludarlo?
Leandro abraza a Perla para que se dé la vuelta:
--¡¡no, claro que no¡¡¡nos vamos a casa¡¡
Leandro está furioso y Perla no entiende qué le pasó:
--¿pero porqué? ¡¡si eras tú el que tenías ganas de venir¡¡
Leandro va mirando de reojo a Daniel que sigue sin moverse del sitio.
--¡sí lo sé... --dice a su esposa-- pero me aburrí, no me siento muy bien. Tú tenías razón, no es el mejor lugar para una bebita¡¡
Ella se siente muy feliz con su marido y lo que menos quiere es discutir con él:
--bueno, en realidad podemos pasar un rato bien rico los dos solos en la casa, vamos.
Mientras se va, Leandro no deja de girarse para mirar muy molesto a Daniel. Al chico le inquieta la dura y penetrante del guapo Leandro.
--¿bueno... nos vamos a quedar aquí mucho rato? --pregunta Claudia a Daniel.
--¿como?
--es que no sé que hacemos aquí parados. ¿has visto a alguien conocido?
Daniel empieza a caminar muy nervioso, quiere alejar a Claudia de Leandro. Ahora ella no entiende la prisa.
--¿y ahora que te ha entrado? --pregunta ella.
--es que tengo que ir al lavabo, es un apuro --dice él para salir del paso.
--pues ahí tienes uno... ve... yo te espero aqui.
--no, no pasa nada.
--ve... no te apures.
Y aunque no tiene ganas va para que la chica que le gusta no vaya a descubrir que oculta algo. Justo en el lavabo se encuentra con uno de los compañeros de clase con los que han ido. El chico se ha molestado porque Claudia se ha quedado con Daniel y no con él que se la quería coger. El chico se sube la cremallera y le dice con desprecio:
--¿no te has equivocado de baño? Aunque claro, los jotos no sé donde deben ir…
El chico se ríe y Daniel quiere golpearlo pero como sabe que el chico le tiene ganas a Claudia dice molesto y para molestarlo al otro:
--¡¡yo no soy joto o sino pregúntaselo a Claudia... pregúntale si no le gustó le beso que le di!
El otro se ríe.
–te habrá besado como quien besa a una amiga, jotito.
Y se va riendo. Daniel se queda furioso. Le duele que le digan Joto, que crean que no puede gustar a una mujer y por otro lado no deja de pensar en Leandro. Golpea la pared furioso:
–!no soy Joto!
Y piensa en Leandro y llora. Le duele que sea un hombre casado y que a él sólo lo use.
Perla y Leandro llegan a la casa. Él no puede borrar de su mente la imagen de Daniel besando a Claudia. Siente mucha rabia.
--voy a acostar a la niña --dice Perla.
Leandro fuerza una sonrisa para que su esposa no se dé cuenta que le pasa algo. Cuando está a solas camina por el salón desesperado y aunque no quiere pensar en ese no puede evitar sentir mucha rabia, está que se lo lleva el diablo. Está furioso y tiene muchas ganas de golpear a alguien. Se acaricia el pelo para tratar de calmarse. Luego se golpea los puños.
--¡¡maldita sea¡¡ --dice.
Regresa Perla.
--¿de veras estás bien?
Leandro se toma una copa para tratar de calmarse. Ella se acerca a él, le saca el saco y le palpa el pecho con deseo:
--vamos a pasar una tarde bien rica haciendo el amor, sólo tú y yo.
Leandro se aparta de ella:
--¡¡tengo que salir¡¡ --dice molesto.
--¿¡como?¡¿donde?
Tratando que su esposa no se dé cuenta de lo molesto que está, él le dice:
--¡¡a comprar unas cervezas, no tardo¡¡
--no, mi amor espera... creo que hay... ahora voy a mirar...
Perla va hacia la cocina pero Leandro no la espera, toma su saco y se va furioso. Al oír la puerta, Perla sufre.
--¡¡se fue¡¡ --dice llorosa sin entender lo que le pasa.
Leandro sale de la casa, se va corriendo desesperado sin poder sacarse de su mente el beso de Daniel a Claudia, la furia lo consume.
Daniel está tumbado en su cama. No imagina el daño que le ha hecho a Leandro que no se lo puede sacar a él. En la mente de Daniel sólo hay lugar para una sola persona. Leandro. Está muy ansioso y con ganas de él y se masturba pensando en todas esas cosas ricas que le gusta hacerle.
Jennifer está en su departamento muy furiosa, frustrada y sola. Le sorprende ver que alguien entra. Su esposo no puede ser y a Leandro lo hace muy feliz con su esposa y su hija.
--¿¿tú?
Es Leandro y se acerca a ella furioso, desesperado, lleno de rabia.
--¿¿qué haces aquí??¿que ha ocurrido?
Leandro no le dice nada y cegado por el rencor la abraza y la besa con una fuerza brutal que la lastima.
--¡¿¿que es lo que te pasa?¡ --dice ella tratando de huir de los desesperados brazos de Leonor.
Leandro está furioso y parece dispuesto a cobrarse lo que para él ha sido un desplante con Jennifer hiriéndola con una agresiva pasión.
-¡¡suéltame, bruto¡¡¡me haces daño¡¡ --dice ella golpeando y tratando de separarse de ese hombre que la ataca con sus besos y sus caricias
Totalmente furioso, Leandro desgarra la ropa de Jennifer y la lleva hasta la cama. La furia excesiva de él la acaba excitando. Él le hace el amor como si la atacara, cómo si la quisiera matar. Después del gozo, él está relajado pero muy serio. Ella está agotada:
--ha sido único, pero me has dejado muerta, se me cierran los ojos, no podría volver a estar contigo, ni que yo quisiera. No sé que te ha pasado hoy, pero yo no aguanto dos sesiones más como está. Y mira que siempre eres pasional pero esto, esto sí que no me lo esperaba.
él la acaricia con tristeza:
--gracias, gracias por ser incondicional conmigo.
Ella lo mira muy cansada y quedándose dormida:
--pero ¿te pasa algo...?
--no, tranquila, duerme. Ya me voy. Mañana nos vemos en un momento.
Jennifer, derrotada por el gozo, se va quedando dormida. Leandro se levanta totalmente desnudo. De espalda a ella, su cara es la de la rabia. Aunque se ha desahogado no se le ha olvidado su enojo con Daniel. Recuerda atormentado que lo vio besándose con una mujer, es algo que no esperaba y que le ha sorprendido y le ha lastimado demasiado. Se golpea los puños con rabia y dice:
---¡¿que me pasa??¡¡¿que me pasa?¿que me está pasando¡¡¡¿¿porqué no puedo dejar de pensar en él?¡¡¡¡ --el coraje lo consume y no deja de pensar en ese beso entre los adolescentes--¡¡no se lo voy a permitir, no le voy a permitir que se ría de mi¡¡
El guapisimo marinero agarra su ropa y se empieza a vestir:
--¡¡sí, lo voy a buscar... que sepa que conmigo nadie juega¡¡¡
















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