Tras hacer el amor, Leandro y Daniel quedan desnudos en el piso muy abrazados el uno al otro. Daniel está de espaldas a Leandro y el guapo marinero lo abriga con su cuerpo y con sus brazos. Leandro besa a Daniel en el hombro.
--somos el uno para el otro --le dice Leandro.
Sin atreverse a mirarlo, Daniel dice:
--mi corazón y mi razón están mal.
--¿¿porqué dudas si disfrutas conmigo??
Indeciso, Daniel dice:
--Esto no está bien. No es lo que mis padres esperan de mi.
Muy molesto, Leandro se levanta de repente. Daniel cae al piso. Y mientras Leandro se viste enojado y con burla le dice:
-¿Qué quieres una noviecita como con la que te besaste? Eso no es para ti.
Daniel desde el piso me dice con vergüenza:
–me dio asco. Lo hice porque me dio celos verte con tu esposa pero fue asqueroso. Jamás podría estar con una mujer.
Leandro, en cuclillas, lo acaricia con ternura:
–¿Lo ves?. Eres mío.
Y Daniel lo sabe ama a ese hombre pero es un hombre casado y lo está usando como un juguete. Eso causa mucho dolor en Daniel:
–Pero no quiero a alguien que me esconda.
Leandro se levanta y le reprocha:
–¿Que quieres salir de la mano conmigo como dos jotitos y todos se rían?
–No claro que no.
–pues aclara tus ideas aunque yo sé que al final volverás a mi pero tal vez yo ya no te esté esperando.
Daniel aún está más confundido que antes pero tiene claro que desea llevar una vida que él cree normal y en esa vida no entra Leandro. Qué es un hombre y casado. Es alguien con él que siempre se tendrá que esconder. Daniel le da la espalda para vestirse no quiere ver a Leandro para no volver a caer. El guapo marinero se viste a toda prisa y se va enojado.
Semanas después, se acerca la graduación en la prepa. Todos están muy emocionados y todos tienen pareja menos él. Y no deja de pensar en Leandro. Sabe que a él no lo puede llevar pero lo ama y no puede vivir sin él.
En la noche lo va a buscar. Leandro sale de su puesto de trabajo. Se sorprende al ver al chico. Daniel lo busca con desesperación:
–!te amo, Leandro. No puedo vivir sin ti¡¡¡te necesito tanto¡¡tienes razón... es contigo con quien tengo estar. Siempre tienes razón, aceptaré lo que tu me puedas dar!
Leandro se aparta de él, lo mira molesto:
--¿¿ahora sí?? yo te lo dije. Qué yo soy tu única realidad, que cualquier otra idea que tuvieras estabas equivocada, que tú camino es a mí lado pero no... tú no me haces nunca caso...¡¡¡ahora es tarde¡¡
--¿¿que?
Leandro está molesto:
--¡¡que me cansé de irte detrás¡¡
Daniel lo mira llorando:
--no me hagas esto.. ¡¡estoy muy mal¡¡¡te necesito¡¡
--¡¡lo siento, he pensando las cosas y así no vamos a llegar a ningún sitio. Yo soy un hombre y tú recién has acabado la prepa. Lo mejor es separarnos definitivamente y olvidar las cosas¡¡¡
Leandro se va, Daniel se ha quedado en shock. No se lo puede creer. Lo mira llorando mientras se va. Se siente hundido. él siempre quiso romper con Leandro pero Leandro nunca se lo permitió. Nunca aceptó su ruptura y ahora que Daniel al fin aceptaba estar con Leandro es el guapo marinero el que dice que no. Daniel está destrozado, cae al piso y rompe a llorar desconsoladamente. Más tranquilo, pero muerto por dentro, Daniel llega a su casa. Se encierra en su cuarto. Se tumba en las cama. LLora sangre. Está totalmente hundido. Siente que ha fracasado en la vida. Es todo lo que no quiere ser. Un joto que se ha dejado usar por un hombre casado y ahora se ha quedado sólo.
Días después, es la fiesta en la prepa. Renata se sorprende al ver a su hijo en la cama.
--¿a que hora es la fiesta?¿cenas en casa?
--No voy a ir.
--¿porque? Tu padre se ha buscado una acompañante.
Daniel lo sabe. Sabe que es una prostituta, que su padre se quiere asegurar que no es joto y eso es muy humillante para él..
–!no!
--¿y eso?
Aunque no quiere ser grosero con su madre está muy dolido y humillado:
--¡¡no me apetece ir y punto¡¡
--¡¡pues haz lo que se te pegue la gana pero a mi no me gritas... estoy en la tienda... te quedas solo¡¡
Daniel se siente sin vida, sin ilusión. Cuando su madre no está agarra un dvd que alquiló, es una película porno gay y se la pasa viéndola para así evadir su realidad.
Los días van pasando...En sus ratos libres, Daniel se la va pasando viendo películas porno gay. Es lo único que le interesa, se llena de esa costumbre y ya no puede vivir sin eso.
Por su lado, Leandro y Jennifer, que está ya muy gorda, están haciendo salvajemente el amor. Gustavo se acerca a la casa. Va con una maleta.
--la alegría que va a tener mi Jenni al verme, cuando sepa que adelanté mi regreso para estar cerca de ella para que luego no diga que la dejo sola en su embarazo.
Nada más abrir la puerta se encuentra con unos fuertes jadeos y con ropa de hombre en la casa. Está enloquecido. No piensa nada, agarra un arma y entra en la habitación. Leandro y Jennifer envueltos en su pasión gritan como bestias y no se dan cuenta que Gustavo está a los pies de la cama apuntándolos con el arma y apunto de disparar. Es Leandro el que están encima de la mujer, cabalgando en ella y es a él, en plena espalda a quien apunta el hombre y aprieta el gatillo. Gustavo empieza a apretar el gatillo de su arma mientras mira atormentando como Leandro se acuesta con su mujer. Lleno de odio dice:
--¡¡¡¡malditos, os voy a matar...¡¡
La pareja se da cuenta que ha sido descubierta, Leandro mira hacia atrás. Los amantes están aterrados.


















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