Daniel tiembla ya que pegado a su trasero siente el arma sexual de Leandro bien dura y cargada. Leandro actúa como si no pasara nada, Daniel tiembla de miedo y deseo.
--¿y tienes novia?
Muy nervioso y excitado, Daniel le dice:
--no.
--¿y novio?
Daniel se pone mal.
--¡¡me quiero ir¡¡
Leandro tiene pegado su cuerpo con el del adolescente y no deja que se vaya. Muy sensual le dice:
--por mi no tienes de que preocuparte... platícame de tus cosas... ¿nunca te ha gustado nadie?
Así Daniel le habló de sus inocentes pero importantes amores...
--¿eres virgen? --pregunta Leandro seductor.
Daniel hace que sí con la cabeza con timidez. Leandro sonríe con satisfacción. Por miedo a quemarse por su propio fuego interno, Daniel se separa de ese guapísimo hombre.
--mejor me voy --dice Daniel con nervios.
Leandro sonríe:
--aún no has visto la casa, vamos al baño.
A Daniel le impresiona ver el jacuzzi.
--¡que chido¡¡ --dice Daniel.
Y al girarse ve que Leandro se va desabrochar los pantalones. Lo mira con miedo y deseo. Leandro sonríe.
--es que me aprietan los pantalones... no te importa que me los acomode ¿verdad?
Daniel no dice nada y se va. Leandro sonríe. Daniel se iba a ir pero tiene curiosidad por ver esa casa en remodelación y entra en uno de los cuartos vacíos. Leandro se acerca a ese cuarto.
--¿porque te saliste? --Leandro.
--sé que estás excitado... --se atreve a decirle Daniel.
Leandro sonríe seductor:
--¿y tú no?
Daniel quiere huir del cuarto pero Leandro le agarra de la mano y se la lleva al paquete para hacerlo sentir todo.
--te deseo y no te me puedes resistir.
Y aunque a Daniel le gusta palpar las partes de Leandro le da miedo.
--esto está mal.
Leandro va moviendo la mano del chico para que sienta bien su arma y jadeante le dice:
--no le diremos nada a nadie, esto sólo quedará entre nosotros.
Daniel tiene miedo y es cuando el guapo marinero lo besa apasionadamente y con una mano le acaricia el trasero. Totalmente embriagado de él, después de ese su primer beso, Daniel, temblando de deseo le saca la camisa a Leandro y le ve su bien fornido pecho. Disfruta con eso y Leandro goza al sentir lo mucho que el otro lo desea. Daniel se lanza hacia el cuerpazo de ese hombre con ansias y le besa los pezones. Leandro no se mueve y deja que le haga lo que quiera. A Daniel todo eso le parece un sueño. Le gusta tener ese cuerpo para él y que Leandro no oponga resistencia. Daniel le saca los pantalones para ver un pequeño slip amarillo apunto de reventarse por una lanza gorda y dura. Daniel enloquece. Se arrodilla con ganas de tener eso entre sus manos, en su boca... Siente que va a morir de tanto que disfruta cuando temblando lo desnuda del todo. Con mucha ansiedad devora ese miembro. Casi hasta lo lastima. El placer es exquisito, nunca gozó tanto como al tener aquello en la boca. A Leandro le gusta sentir las ansias de Daniel, unas ansias propia de un gran deseo y de una experiencia nueva...
--espera, espera... que me la vas a arrancar... no vayas tan rápido --jadea Leandro separando al adolescente de su instrumento sexual.
Daniel quiere más.
--no tengas prisa... vamos poco a poco --le dice Leandro.
Daniel lo mira con ansiedad. Se quiere agachar para seguir haciéndole el trabajo. Leandro le sonríe y le dice:
--ahora no, déjame hacer a mi.
Daniel se retuerce de placer mientras Leandro lo desnuda muy lentamente a la vez que lo besa. Leandro siente a ese joven temblar de deseo y de miedo. Y los dos desnudos mientras Leandro besa y acaricia a Daniel le dice:
--no tengas miedo, yo te protegeré.
Pero de repente Daniel reacciona. Se aparta de él. Leandro lo mira aturdido. Los dos están sofocados ya que el deseo es muy grande. Daniel siente un placer que piensa que no va a soportar.
--¿¿¡que te pasa?¡¡ --jadea Leandro.
--¡¡esto no puede ser¡¡
Leandro lo mira sorprendido:
--¡¡pero que tontería es esta si lo deseas tanto como yo¡¡ --dice gimiendo.
--¡¡estás casado¡¡
Leandro le sonríe:
--¿es eso lo que te preocupa?
--¡¡no me entregaré a ti¡¡
Leandro lo abraza y le susurra:
--olvídalo todo. Disfruta del momento.
Leandro lo besa en el cuello y acaricia las nalgas de Daniel. Caen al piso. Daniel besa a Leandro por todo el cuerpo, ese cuerpo que lo enloquece. Leandro hace lo mismo. Le encanta ser el primero en explorar el cuerpo del adolescente y a Daniel le fascina tener para él por primera vez el cuerpo de ese hombre que tanto le gusta. Leandro entra en el cuerpo de Daniel con todo. El adolescente grita en una mezcla de placer y dolor que nunca había experimentado.
Luego del placer, Daniel mira a Leandro de una manera especial.
--¿y ahora?
Leandro le da sus ropas y mientras se viste le dice:
--ahora te vas y aquí no pasó nada. Recuerda que esto será un secreto entre tú y yo.
Daniel se siente extraño son muchas cosas dentro de él, ha sido feliz pero quiere huir y Leandro no lo detiene. Sonríe.
--su primera vez, ha sido su primera vez --dice Leandro con dulzura


















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